Eoceno
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Desde 54.8 a 33.7 millones de años (en algunas referencias termina hace 36 millones de años). Los mamíferos se desarrollan y adquieren superioridad sobre las otras especies. Los pájaros comienzan a propagarse. (Eocene en inglés)

Los fósiles más importantes son los abundantes foraminíferos. Entre los vertebrados alcanzan gran diferenciación las aves. Los mamíferos, escasos en la era secundaria, tienen un desarrollo muy notable y una evolución rápida. Durante esta época se acentúan los movimientos orogénicos ya iniciados en el cretácico: se levantan los Pirineos y los Alpes de Provenza. Estratigráficamente, el eoceno se divide en las siguientes subseries: eoceno inferior, con los pisos ilerdiense y cuisiense; eoceno medio, que incluye el luteciense y el bartoniense o biarritciense, y eoceno superior, con el priaboliense.
El Eoceno comenzó hace unos 56,5 millones de años y finalizó hace unos 35,4 millones de años. En el hemisferio occidental, el eoceno supuso el alzamiento de las grandes cadenas montañosas que se extienden hacia el norte y el sur en el oeste de América. El supercontinente de Laurasia siguió desgajándose. Las fuerzas generadas por las colisiones continentales que habían comenzado al principio de la era precedente, el mesozoico, condujeron al alzamiento de los sistemas montañosos alpino e himalayo.

Mientras tanto, sobre las llanuras del noreste de la India corrieron ingentes cantidades de basalto fundido al unirse este subcontinente recién formado, desgajado de África durante el cretácico, a Asia. En el hemisferio sur, la Antártida y Australia, que habían estado unidas después de separarse de Gondwana en el mesozoico, se separaron a su vez y se alejaron la una de la otra.

La rápida evolución de nuevos órdenes de mamíferos, iniciada en el paleoceno, siguió adelante. En Europa y Norteamérica aparecieron al mismo tiempo formas ancestrales del caballo, el rinoceronte, el camello y otros grupos modernos, como los murciélagos, los primates y roedores similares a las ardillas. Muchos de ellos eran muy pequeños en comparación con las formas actuales. Los carnívoros de aquel entonces, llamados creodontos, fueron el tronco del que evolucionarían los perros y los gatos modernos. El final de esta época fue testigo de la primera adaptación de los mamíferos a la vida marina.
Es la segunda de las épocas del Terciario, comenzó hace 55 millones de años y duró hasta hace 37 millones de años.Durante este período continúa la expansión del lecho Atlántico, la dorsal oceánica es el lugar donde crecen las placas al este y el oeste, por este motivo las Américas y Groenlandia cada vez están más lejos de Europa y África. Ligado a este fenómeno, en el norte de la dorsal se producen grandes erupciones con gran efusión de lava, cuyos lechos basálticos todavía se pueden observar en Groenlandia, Islandia, Irlanda y Escocia. En el Este de Laurasia, la India continúa su deriva hacia el norte y sigue elevando la cordillera del Himalaya, en la zona de contacto entre estas placas también tienen lugar continuas y abundantes erupciones de basalto que cubren el noreste de la India y Siberia. En el sur las placas Australiana y Antártica separadas en la anterior época continúan con su migración hacia las posiciones actuales.El clima en general fue bastante cálido y húmedo, existía un muy ancho cinturón de selva tropical que abarcaba desde Francia, media América del Norte y sur de Siberia hasta el sur de África y de América del Sur incluyendo la India y Norte de Australia. En el norte y el sur de este cinturón existían otros cinturones subtropicales de bosques templados y húmedos cubiertos de coníferas y secuoyas gigantes que cubrían en el norte: toda Alaska, Groenlandia y norte de Siberia, y en el sur: parte de la Antártida y sur de Australia, por último en el lugar que ahora ocupan los casquetes polares había bosques de árboles de hoja caduca.Continúa la evolución y expansión de todos los mamíferos, durante este período surgen los primeros cetáceos y sirénidos al adaptarse al medio marino ciertos grupos de ellos, igualmente aparecen por primera vez los probóscidos (elefantes) y los quirópteros (murciélagos).